jueves, 15 de septiembre de 2011

Agricultura que impone excelencia

Por Félix Sammartino
DECATUR, Illinois, Estados Unidos.- Después de ver los avances que se presentaron en la última edición del Farm Progress Show y el interés manifiesto de los farmers del medio oeste norteamericano, es fácil concluir que a la agricultura moderna sólo se pueden subir aquellos productores dispuestos a trabajar con el rigor que impone la excelencia. En una palabra, sólo para quienes quieran ponerse a hilar muy pero muy finito. Ya no es la siembra lo que se plantea, sino la precisión milimétrica de la siembra, ya no es la fertilización, sino que la discusión pasa por los micronutrientes y su interacción.
 
Y así podríamos seguir enumerando lo que ocurre con el resto de los factores que hacen al rinde. Es justo también decir que, en cuanto al comportamiento frente a la tecnología, no hay diferencias sustanciales entre el farmer y el agricultor de la pampa húmeda. Sólo los diferencia el aspecto exterior, ya que difícilmente se encuentre a un chacarero de Arequito vistiendo los jardineros, las gorras y las camisas que aquí son costumbre, ni tampoco se desvive por las camionetas de alta cilindrada y consumo de combustible.
 
Pero comparten la misma vocación por adquirir conocimiento para producir más y mejor.
 
Como viene ocurriendo en las anteriores ediciones, este año también se han dado cita una buena cantidad de grupos con empresarios, productores y técnicos argentinos.
 
En general se mostraron muy interesados por las presentaciones de los nuevos eventos de la biotecnología y los cultivares presentados por los semilleros. El interés decae en lo que hace a maquinaria agrícola. Prevalecieron aquí las rastras de doble acción con cincel y hasta no faltó algún arado de reja y vertedera.
 
Por lo que se pudo ver aquí, en el predio semipermanente de Decatur, con calles asfaltadas y construcciones fijas, que es un verdadero lujo para una muestra dinámica de maquinaria a campo, los agricultores trabajan para tener todo controlado hasta el último detalle.
 
Según los organizadores del Farm Progress Show, que se desarrolló del martes al jueves último, se presentaron cerca de 150 innovaciones o nuevos productos, muchos de los cuáles estuvieron por primera vez aquí, mientras que otros son sólo proyectos o prototipos que tardarán meses en comercializarse.
 
El único factor que se sigue quedando fuera de control, aunque de manera cada vez más acotada, es el clima. Y es justamente la nota discordante de la actual campaña del maíz americano. Ahora se sabe que la ola de calor que afectó el llenado de grano en esta región eminentemente maicera del corn belt durante el último mes fue mucho más decisiva que lo estimado en un primer momento.
 
Las proyecciones de cosechas y rinde se están corrigiendo a la baja semana a semana. Ya no serían 96 quintales por hectárea como estimó el Departamento de Agricultura de los estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) en agosto, sino 93 quintales el rinde promedio de esta campaña. Y probablemente terminará siendo el menor rinde desde la campaña de 2005.
 
Las bajas en el rinde esperado significan 10 millones de toneladas de maíz menos y son una pésima noticia para quienes esperaban alguna recuperación del stock, que está en su peor relación histórica. La demanda de maíz, fortalecida por el uso de etanol que se lleva algo más de un tercio de la cosecha, no da tregua a la oferta.
 
Esto desencadena una serie de consecuencias, ya que el maíz norteamericano, además de ser la mayor cosecha mundial, es una commoditie crítica en la alimentación animal.
 
Los farmers, optimistas
 
Según los especialistas que ofrecieron charlas a los productores, es muy probable que el precio de los alimentos tenga una fuerte aceleración durante el próximo año. Se escuchó afirmar que los costos de la alimentación, que se vienen incrementando mes a mes, todavía no se han trasladado al consumidor.
 
Esto prende las alarmas del mundo, especialmente en las Naciones Unidas, que tiene nuevamente a sus indicadores del precio de los alimentos cerca del máximo.
 
Sin embargo, no se puede decir que hay caras de preocupación entre los farmers. Vienen de tres buenas campañas agrícolas con excelentes precios internacionales. Encima tienen todavía la sensación de bolsillo que les dejó la última cosecha de maíz y soja, que fue simplemente excepcional por la combinación de suba de precios de los granos y baja en el costo de los insumos clave como fertilizantes y herbicidas.
 
El resultado de la campaña 2010 triplicó el margen promedio de los últimos cinco años. Para un establecimiento de 350 hectáreas con rindes de maíz de 84 quintales y 33 quintales de soja, el ingreso neto fue de 200.000 dólares, según un estudio de la Universidad de Illinois. El mejor margen bruto fue para la soja.
 
Este bienestar económico se refleja también en las operaciones de compra y venta de campos. Según Hertz Real Estate Service, son muy pocos los establecimientos que se ponen a la venta y de efectuarse alguna operación la mayoría de las veces son adquiridas por los mismos productores que buscan tomar escala en su negocio
 
FRASES
 
"Fue muy útil encontrarme con colegas norteamericanos. También me sirvió para chequear que los campos en la Argentina no están arriba de los de Estados Unidos".
Federico Nordheimer
Director de Nordheimer campos
 
"Los semilleros presentaron aquí una gran cantidad de novedades. Está muy claro que los productores están muy interesados en no perder el tren de la tecnología".
Beatriz Julia
Gerente de Marketing de Nidera
 
"Me impresionó la disponibilidad que muestran aquí los CEO o gerentes generales de las empresas para explicar los planes que tienen para los próximos 10 o 20 años".
Jorge Parizzia
Director de Marketing de Dow Agrosciences
 
"Fue interesante observar cómo las empresas presentan la información para el productor por medio de herramientas interactivas, pantallas, juegos, etcétera".
Ricardo Reddy
Gerente General de Sursem
 
"Observé muchos productores visitando la muestra y muy interesados en estar actualizados con las nuevas presentaciones de las empresas".
Ricardo Yapur
Presidente de Rizobacter.
 
Fuente: La Nación Campo

martes, 13 de septiembre de 2011


Mercado externo del vino argentino, sin límites

En el primer cuatrimestre del 2011 creció un 11% con respecto a los mismos meses del 2010. 

El saldo comercial del sector de bebidas a nivel nacional sigue mostrando un balance ampliamente favorable para el país.

En el primer cuatrimestre del 2011 la balanza comercial alcanzó los 283,7 millones de dólares, ya que las importaciones de bebidas ascendieron sólo a 25,7 millones de dólares.
Las exportaciones de bebidas registraron un aumento de 14,2% en el período analizado con respecto al año previo y totalizaron un valor de 309,4 millones de dólares.

La evolución favorable la tuvo particularmente el comercio exterior de cervezas, que creció 21,1% tras lograr ventas por 11,8 millones de dólares. Por su parte, las exportaciones de bebidas gaseosas crecieron 27% por un total de 15,6 millones de dólares, con un incremento en las cantidades vendidas del 16%.

Las ventas externas de vinos en el primer cuatrimestre del presente año continuaron la tendencia creciente del 2010 con un valor exportado de 236,6 millones de dólares, lo que implicó un incremento del 11,2% con respecto a los mismos meses del 2010. Este avance de las exportaciones se originó aun cuando no entró en vigencia la nueva cosecha dada la recolección tardía, con lo cual cabe esperar una aceleración a partir de junio cuando se hagan sentir los efectos de la presente cosecha.

Respecto de los destinos de las exportaciones de la industria vitivinícola, los envíos de vinos se siguen inclinando hacia los Estados Unidos, Canadá, Brasil, el Reino Unido y los Países Bajos, que concentraron el 67,8% del valor y el 62,5% de las cantidades de las ventas durante el primer cuatrimestre del 2011.

Para Alejandro Ovando, director de IES Consultores, "el 2011 se encamina a alcanzar un nuevo récord en las exportaciones de vinos, a raíz de la buena cosecha de la campaña 2010/11, que aumentará la oferta disponible de uva y permitirá alcanzar un nuevo máximo histórico en el corriente año para el sector vitivinícola".

Las importaciones de vinos en los meses enero - abril del 2011 mostraron una fuerte caída de 21,4%, dado que en el 2010 se realizaron importaciones no tradicionales de vino desde Chile, que se utilizaron para poder incrementar la oferta disponible local ante la mala cosecha registrada en dicho año, sostiene IES.

Asimismo, en el primer cuatrimestre del 2011 se destacan los fuertes aumentos en las compras de champán (449,7%), vodka (11,8%) y otros licores (41%).
Al analizar el consumo per cápita de bebidas a nivel nacional, en el primer trimestre del 2011, se registró una suba anual en relación con el mismo trimestre del 2010. En particular, se ubicó en 193,7 litros en el mencionado período, un incremento del 8,6% respecto del año pasado. 

jueves, 8 de septiembre de 2011

‘Los mejores Malbec y Torrontés se hacen en la Argentina’

Conexión Brando

El bodeguero suizo más famoso del momento, propietario de las bodegas salteñas Amalaya y Colomé habla sobre el mundo del vino a nivel mundial Por Verónica Gurisatti

Donald Hess es uno de los grandes referentes de la industria vitivinícola mundial y el presidente del grupo Hess Family Estate. Nació en Suiza, tiene 73 años y es propietario de siete bodegas en el mundo: tres en California ( Sequana , Artezin y Monte Veeder ), una en Sudáfrica ( Glen Carlou ), una en Australia ( Peter Lehmann ) y dos en Argentina ( Colomé y Amalaya ) en los Valles Calchaquíes. Además, es uno de los coleccionistas de arte contemporáneo más importantes del mundo.

Atraído por el paisaje y el desafío de producir vinos de alta calidad, en febrero del 2001 invirtió en la Argentina y compró la bodega Colomé en Salta (con los viñedos más altos del mundo a 2.300 metros de altura), luego inauguró un museo de arte contemporáneo y en diciembre del 2010 abrió Amalaya, su segunda bodega salteña, en el Divisadero. Si bien es conciente del enorme desafío que representa, está convencido de poder llevar adelante un plan de desarrollo económico y social.

Desde sus comienzos, Hess demostró una visión muy particular desarrollando como base importante del crecimiento tres principios fundamentales: calidad, cuidado del medio ambiente y compromiso social. Hoy, además de generar alternativas y oportunidades de trabajo, sirve como modelo para inspirar a otros. Pero no depende únicamente de su actitud, sino también del contexto nacional y global, y hoy la vitivinicultura es un negocio que crece al ritmo del mercado.

Algunos días atrás estuvo en Buenos Aires y habló con ConexiónBrando. Acá nos cuenta por qué decidió invertir en la Argentina y cómo se renueva día a día su empresa familiar.

ConexiónBrando: ¿Por qué decidió invertir en la Argentina?

Hess: Porque yo pienso en términos de variedades y como ya hago Cabernet Sauvignon y Chardonnay en California y Syrah en Australia, quería hacer Malbec y Torrontés, y el mejor lugar es la Argentina. Llegué al país por primera vez en el año 1983 y, casi por casualidad, mientras buscaba tierras cultivables para producir vinos, descubrí la bodega Colomé. La finca de 39.000 hectáreas tenía vida propia, pueblo propio, cultura propia e inmediatamente me cautivó.

¿Qué fue lo primero que le impactó del país?

Lo primero que me impactó, enológicamente hablando, fue el Malbec, aunque por esa época no se hablaba tanto de la variedad, tal vez por falta de confianza de parte de los productores en su potencial, pero a mí me encantó de entrada. Por eso en Colomé desarrollé ciento por ciento Malbec y también Torrontés porque creo que hay que enfocarse en uvas que tengan una identidad bien argentina y en un mundo tan globalizado hay que aprovechar la posibilidad de tener algo único.

¿Qué cambios observó en la industria desde su primera visita?

Es notable como mejoró la calidad, hoy casi no hay vinos con fallas. Antes eran sobremaduros, les faltaba frescura y no tenían la fruta que tienen hoy. Ahora, sin perder la intensidad son más elegantes, equilibrados y menos rústicos. En los últimos años se desarrollaron una serie de bodegas boutique con un enfoque bien claro hacia la calidad, y esto ayuda a crear la imagen de una industria más heterogénea y diversa frente a las bodegas grandes que lideran la exportación.

¿Cuándo empezó en el negocio del vino?

Si bien mi familia fue propietaria de una pequeña bodega en Suiza, recién en 1978 comencé a establecerme en distintas partes del mundo para producir vinos premium. Mi familia es originaria de la ciudad de Berna y durante ocho generaciones se dedicaron a la fabricación de cerveza y la hotelería. Yo empecé haciendo cerveza artesanal en Suiza, después embotellé agua mineral y recién después me dediqué al vino.

¿Cómo definiría el estilo de sus vinos salteños?

Son vinos de terroir, con carácter e identidad. El potencial de calidad que tiene el norte argentino es enorme, posee condiciones únicas como altitud, intensidad luminosa, amplitud térmica, clima seco, suelos con buen drenaje y muchos viñedos de setenta a ochenta años que producen uvas de una increíble calidad. Cada día son mejores y los resultados en el mercado internacional hablan por sí solos.

¿Qué es exactamente el terroir?

Es un concepto fundamental cuando se hace vino de calidad y es lo que lo diferencia de otras bebidas industriales. El vino es el resultado de muchas variables (humanas, culturales, climáticas y de suelo) y todas son importantes para definir su personalidad. En un sentido clásico, incluye el suelo y el clima que, obviamente, tienen un peso significativo, pero el terroir implica algo más: la gente con su cultura, su modo de hacer las cosas y sus tradiciones, ya que el vino es la expresión de la comunidad que lo hace.

¿Qué tienen en común la industria del arte y del vino?

La pasión y la gente. A mí me gusta comer con los artistas, hablar con ellos y conocer personalmente a cada autor de mi colección. Comencé a comprar arte contemporáneo hace más de 40 años y en 1989 abrí mi primer museo en el valle de Napa dentro de la bodega, luego otro en Glen Carlou en Sudáfrica y en el 2009 inauguré el tercero en la bodega Colomé dedicado íntegramente a la obra de James Turrell. Ahora estoy construyendo el cuarto en Australia.

¿Cómo es su domingo ideal?

Me gusta mucho ir a la montaña, hacer cabalgatas y compartir con amigos actividades al aire libre. El contacto con la naturaleza es fundamental, me permite encontrar la cordura y tener una escala de valores real. Los tiempos reales y las dimensiones reales son los de la naturaleza no los del ser humano.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Garbanzo, lo que vale es el tamaño

El patrón comercial parte de los siete milímetros. Su valor se incrementa a medida que sube el calibre.

El garbanzo es un cultivo utilizado casi en su totalidad para el consumo humano. La atractiva presentación del grano es de suma importancia para su comercialización.

La clasificación se realiza de acuerdo con un estándar de calibres, ya que los diferentes tamaños tienen distintos destinos industriales. El calibre se determina de acuerdo con la dimensión mínima de los granos, mediante criba de agujeros circulares.

La comercialización del garbanzo comienza con granos de calibre siete milímetros y su precio se incremento a medida de que aumenta su calibre. Cabe destacar que aquellos granos de calibre inferior a siete milímetros pueden tener dos destinos: semillas para la próxima campaña o para molienda.

En una nota anterior ( La Voz del Campo del 25 de febrero de 2011) se presentaron los resultados en cuanto al rendimiento en grano del cultivar Chañaritos implantado en siembra directa, secano y en tres fechas de siembra.

En esta oportunidad, al tratamiento fecha de siembra se suma la aplicación de un riego suplementario de 80 milímetros (dos riegos de 40 milímetros separados por un período de 15 días) aplicado en la primera y segunda fecha de siembra al inicio de floración. A partir de cada una de las distintas combinaciones de tratamientos se tomó una muestra de 30 granos a las que se les midió el calibre.

La tabla adjunta muestra que la primer fecha de siembra en secano exhibió el calibre más bajo, donde sólo el 10 por ciento de los granos mostró valores superiores a ocho milímetros.

La aplicación de un riego suplementario de 80 milímetros generó un incremento en el calibre del grano, determinando que el 37 por ciento de ellos presentase calibres superiores a los 8 milímetros.

En la siembra de mayo, sugerida para la zona, se obtuvo un calibre promedio cercano a ocho milímetros y más del 40 por ciento de los granos superaron este valor. La aplicación del riego suplementario de 80 milímetros no se tradujo en un aumento en el calibre de los granos; todo lo contrario, el porcentaje de granos con un calibre superior a ocho milímetros disminuyó respecto al del cultivo en secano. La siembra de junio en secano puso de manifiesto un calibre intermedio respecto de las fechas de siembra precedentes.

Entre los atributos considerados por ambos mercados (interno y exportación), el tamaño del grano de garbanzo constituye el principal parámetro de calidad actualmente utilizado en las transacciones comerciales del producto; las cuales comienzan con granos de calibre de siete milímetros.

En las siembras de mayo y junio, los granos superaron los siete milímetros de promedio, por lo tanto su comercialización no se constituiría un problema. Además, en la segunda fecha, en secano, cerca del 45 por ciento de los granos superaron los ocho milímetros.

A este punto cabría pregunta rse si ante la eventual no aceptación de un calibre por debajo de ocho milímetros, no sería conveniente clasificar la producción obtenida bajo este contexto ambiental, perdiendo volumen pero ganando precio.

Informe elaborado por los estudiantes Nicolás Reznikov y Jeremías Brusa, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC), bajo la tutoría del ingeniero agrónomo Ricardo Maich.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Con los ojos abiertos para la siembra

Con una implantación correcta, los cultivos abren la puerta a los mejores rendimientos. Qué tener en cuenta.
Hay muchos factores por los cuales un productor o contratista elige una máquina. A veces, la fidelidad a una marca; en otros casos, los implementos que incorpora. Cuando no se puede adquirir un equipo nuevo, el productor debe conocer los elementos técnicos que harán de su sembradora una mejor herramienta. Hernán Ferrari, del área de mecanización agrícola del INTA Concepción, asegura que “si se regula bien la máquina, se utilizan los componentes correctos en cada situación, y se hace un buen mantenimiento, la diferencia de rentabilidad del sistema de siembra es de un 30%”. En el 70% de las sembradoras, lo recomendable es utilizar las cuchillas de tipo turbo o siembra directa, que son aquellas de ondulaciones tangenciales, afirma el especialista. En su opinión, éstas se comportan muy bien en relación con el corte del rastrojo, la tracción del suelo y la microlabranza, aunque su principal problema radique en la velocidad de avance, que no puede estar por encima de los 7,5 u 8 kilómetros por hora, porque genera un surco desnudo, difícil de resolver con las tapadoras. En segundo término se encuentran las cuchillas rizadas, apropiadas “para suelos más pesados o con mayor contenido de humedad, porque cuentan con una zona periférica lisa que permite que el suelo no se les pegue, y la zona rizada que tiene la parte central hace que rompa más el suelo y trabajen bien los abresurcos”, explica Ferrari. El especialista consideró también que las cuchillas deben tener entre 19 y 23 ondulaciones, porque de esa manera se hace más ancha el área de trabajo de la cuchilla y los abresurcos gastan menos energía y reducen su desgaste. El órgano que le sigue a la cuchilla es el disco abresurco. Según el experto, los que son en V actúan mejor y permiten que la semilla se ubique siempre en el fondo del surco. “Sin embargo, no trabajan bien cuando el suelo es medio pesado o tiene alto contenido de humedad. Existe en el mercado una novedad muy interesante, que es un disco en V con un prensado interno, que evita que los discos se separen cuando se van gastando y que la tierra pesada ingrese entre ellos y se atore”, amplió Ferrari. El segundo tipo de abresurcos es el monodisco, que normalmente se utiliza en suelos pesados porque no realiza un muy buen trabajo de surcos, aunque sí funciona muy bien ante contenido de rastrojo y de alta humedad en el suelo, porque se atora menos. Finalmente, el sistema bidisco es una situación intermedia, y la más recomendable para el contratista que se mueve en distintos tipos de suelo y desiguales condiciones de humedad.